lunes, 21 de febrero de 2011

El Cipote de Archidona







La insólita y gloriosa hazaña del cipote de Archidona

de la correspondencia entre Camilo J. Cela y Antonio Canales



CARTA DE ALFONSO CANALES
(3/2/1972)
Querido Camilo José:
Con mucho gusto te relataré el incidente a que te
refieres en tu carta.
La cosa ha acaecido en Archidona, muy cerca de
donde se halla la célebre Peña de los Enamorados. Una
pareja -no consta que fueran novios formales- se
encontraba en el cine, deleitándose con la contemplación de
un filme musical. La música o las imágenes debían ser un
tanto excitantes, porque a ella, según tiene declarado, le dio
-no sabe cómo- el volunto de asirle a él la parte más
sensible de su físico. El cateto debía ser consentidor, pues
nada opuso a los vehementes deseos de su prójima. Dejóla
hacer complacido, sin previsión de las consecuencias que
habría de tener su regalada conducta.
Según parece, el manipulado, hombre robusto por
demás, era tan virgen como López Rodó o, al menos,
llevaba mucho tiempo domeñando sus instintos. El caso es
que, en arribando al trance de la meneanza, vomitó por
aquel caño tal cantidad de su hombría, y con tanta fuerza
que más parecía botella de champán, si no geiser de
Islandia.
Los espectadores de la fila trasera, y aun de la más
posterior, viéronse sorprendidos con una lluvia jupiterina, no
precisamente de oro. Aquel maná caía en pautados
chaparrones, sin que pareciera que fuese a escampar nunca.
Alguien llamó airadamente, identificando el producto e
increpando con soeces epítetos al que lo producía en
cantidades tan industriales.
Se hizo la luz. El cateto pensó que la tierra, en eso de
tragarse a los humanos, obra con una censurable falta de
oportunidad. Doblemente corrido, trataba en vano de
retornar a su nido la implacable regadera. Su colaboradora
ponía cara de santa Teresita de Lisieux, aunque con más
arrebol en las mejillas. Ambos fueron detenidos y
conducidos a la presencia judicial, lo que ocasionó que se
incoara el oportuno sumario por escándalo público, a falta
de otra tipificación más especificadora.
El juez hizo el ofrecimiento de acciones a los poluídos,
quienes no sólo quedaron enterados, sino que presentaron
justificantes de los daños y perjuicios. Un prestigioso
industrial incorporó a los autos la factura del sastre que
había confeccionado su terno, que devino inservible. Y una
señora, de lo más granado de la sociedad archidonense,
presentó la cuenta de la peluquería donde, al siguiente día,
hubo de hacerse lavar el cabello (el Fiscal no acaba de
explicarse cómo pudo pasar la noche sin un lavado casero
de urgencia).
Como primera providencia, puesto que así lo imponen
las reglas de la moral, los intérpretes del raro suceso han
contraído honesto matrimonio. ¡Gran equivocación!
Imagínate lo que hubieran podido prosperar, en cualquier
parte del mundo, tanto el prepotente poseedor de la
manguera como su eficaz partenaire.
La causa está ahora en trámite de calificación. Cuando
se dicte la sentencia, te proporcionaré una copia. Será un
documento acreditativo de las reservas, no meramente
espirituales, de nuestra recia estirpe.
Un fuerte abrazo



CARTA DE CAMILO J. CELA
(7/2/1972)
Querido Alfonso:
¡Bendito sea Dios Todopoderoso, que nos permite la
contemporaneidad con estos cipotes preconciliares y sus
riadas y aun cataratas fluyentes! Amén. ¡Viva España! ¡Cuán
grandes son los países en los que los carajos son procesados
por causa de siniestro! El suceso muy bien podría originar la
aparición de una frase adverbial aún no nacida -"como el
cipote de Archidona"- señaladora de óptima calidad y
desaforada cantidad. Te ruego que transmitas a la Excma.
Diputación Provincial de Málaga mi propuesta de que le sea
atribuído un homenaje de ámbito nacional al dueño de la
herramienta, honra y prez de la patria y espejo de patriotas.
Podría levantarse en su honor un monolito granítico con una
farola en la punta del haba -el falofaro de Archidona- visible
desde las costas de Africa; podrían editarse tarjetas postales
y fabricarse cipotillos de solapa; podría incluirse la
contemplación de tanta gloriosa prepotencia en el programa
de los cursos de verano para extranjeros.
¿Os dais cuenta los malagueños, mi querido Alfonso, de
lo didáctico que resultaría? ¡A qué lindes insospechadas de
progreso nos ha llevado el III Plan de Desarrollo y la sabia
política de nuestros beneméritos tecnócratas, a quienes Dios
guarde para mejor lección de todos! Entre nuestro común
amigo don Lupercio Leonardo de Argensola y yo hemos
compuesto, en loor del pijo histórico, el poema que paso a
copiarte:

SONETO
Claro cipote, cuya frente altiva
cubre de nubes tan tupido velo
que nos hace creer que en ella el cielo
y en sus cojones su razón estriba.
En ti mostró su boca vengativa
el gran león, forzado de su celo,
y en ti de voluntad empieza el vuelo
del goterón de leche en lavativa.
Hoy proclama la gloria de Archidona
que anegas con tus huevos a su gente
por tu fluidora pija perseguida.
Hoy el mundo en tu justo honor pregona
que salvo incordio, chancro o accidente,
no hay pija cual tu pija en esta vida.

Un abrazo de tu emocionado y viejo amigo


Muy buena reconstitución cinematográfica en
http://www.youtube.com/watch?v=y50ArUyLptg
http://www.youtube.com/watch?v=Bjnl3bTkOwo&NR=1

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